La televisión española pone el foco en Lorens: cuando la historia de Toledo cobra vida a través del cine 

En un reportaje especial emitido por CMM Media, el programa El Cuentakilómetros sigue a Lucía por las calles de Toledo, guiada por Guille, embajador de Lorens. Proyecciones, archivos, códigos QR y relatos superpuestos revelan la ciudad bajo una nueva luz. El cine no es el destino, sino el medio a través del cual habla la historia. Una forma renovada de viajar, en la que el patrimonio se vive a través de sus ecos visuales.

En este reportaje original, Lucía, presentadora del programa El Cuentakilómetros, descubre Toledo desde una perspectiva completamente nueva gracias a Guille, guía oficial de Lorens, en una experiencia en la que patrimonio, historia local y cine se funden en un único relato. La visita empieza simbólicamente en el Hospital de Tavera, un lugar que reúne las funciones de antiguo hospital, capilla y museo. Este espacio condensa las tensiones históricas entre fe, poder y memoria. En su interior, Lorens ofrece proyecciones exclusivas: fragmentos de películas y series como El club de los lectores criminales (Netflix), La conjura de El Escorial o Delirios de grandeza permiten releer el pasado de España a través del prisma del cine.

Arcaded Renaissance courtyard of the Tavera Hospital in Toledo
Young woman looking out over Toledo and its Alcázar

La segunda parada tiene lugar en lo alto de las escaleras mecánicas que suben al casco antiguo. Allí, Lucía comprende la importancia geográfica estratégica de Toledo, no solo en lo histórico, sino también en lo cinematográfico. Gracias a los códigos QR interactivos instalados por Lorens, las vistas panorámicas de la ciudad se superponen a escenas rodadas en el lugar, y muestran por qué tantos directores se han sentido atraídos por este escenario único.

El recorrido continúa hasta Santo Domingo el Antiguo, lugar clave para explorar el legado de El Greco, cuya primera tumba se encuentra allí. Más allá de las obras del pintor, la visita reflexiona sobre cómo se ha representado a El Greco en la pantalla, en particular en la película El Greco, e invita a pensar en cómo el mito, la espiritualidad y la identidad toman forma en la cultura visual.

Detail of an El Greco painting in Toledo

En la plaza de las Capuchinas, la emoción aumenta cuando Lucía descubre que una de las escenas clave de Tristana, de Buñuel, se rodó «justo allí». Con una tableta, Guille muestra cómo Lorens permite superponer la ficción directamente al espacio urbano real. El mismo enfoque se utiliza al caer la noche frente a la catedral, donde escenas de Los tres mosqueteros invitan a redescubrir el monumento como símbolo a la vez histórico y cinematográfico.

Toledo Cathedral bell tower seen from a narrow street
Toledo Cathedral lit up at night

El último gran momento tiene lugar en Santo Domingo el Real, con una proyección nocturna de El Lazarillo de Tormes. En un llamativo juego de luces y sombras, Lorens revela cómo ha evolucionado la ciudad desde el rodaje de la película, combinando imágenes de archivo, fragmentos de películas y testimonios. Una auténtica lección de historia visual: no solo vemos el Toledo del siglo XVI, sino también el de los años cincuenta y el de hoy, tal y como el cine lo ha transformado, reinventado y contado.